Por Maestra Susan Gómez
Los niños
disfrutan mucho de decir: Soy un niño grande, debido a que se sienten así, se
dan cuenta que están creciendo y de lo que son capaces de hacer; pero
lamentablemente muchos adultos encargados de la crianza de los niños no los
dejan ser y les cortan las alas sin darse cuenta, volviéndolos niños
dependientes, temerosos y sin motivaciones.
El trabajo de los padres y de las personas
encargadas de la crianza, consiste en modelar
hábitos de autonomía y responsabilidad desde pequeños. Los niños tienen que ser
conscientes que si bien el cierto el adulto está al servicio de ellos; eso no
quiere decir que se tenga que hacer todo por ellos, sino realizar un trabajo
en equipo. El adulto tiene que evaluar qué actividades puede realizar el niño
según su edad y habilidad, al mismo tiempo que negociar que paso a seguir de la
actividad son capaces de realizar.
Asumir
responsabilidades poco a poco lo ayuda a tener una organización interna al
mismo tiempo que alimenta su autoestima debido a los logros que van
conquistando por sí mismos.
Aquí les
sugiero algunas actividades que pueden invitar a realizar a sus niños:
- Vestirse y desvertirse: se puede empezar con pedirles que solo se levante la prenda que coloca el adulto (ropa interior, short , pantalón, medias) y así vayan colaborando poco a poco hasta que puedan hacerlo solos. Desde los 3 años los niños también pueden ir volteando al lado correcto la vestimenta una vez que se la quita y no dejarla por el lado incorrecto.
- Colaborar con la cocina: pelar huevo duro, colocar mantequilla al pan, pelar cascara de mandarina, entre otras manuales, pueden realizar por sí mismos y a la vez que afianza su coordinación motora fina.
- Colocar la mesa: teniendo en cuenta la edad y el tamaño del niño, también se le invita a quitar y limpiar la mesa. Mientras colocan la mesa los niños van teniendo en cuenta la organización y la secuencia de cada utensilio.
- Regar plantas: tener una regadera con la cantidad de agua necesaria para la planta y enseñarles el cuidado de estos seres vivos, al mismo tiempo que van afianzando las nociones matemáticas, como la cantidad.
- Organización de su dormitorio: los niños tienen que ser conscientes que una vez culminado el juego ellos tienen que volver a ordenar sus juguetes, si son muy pequeños brindarles una bandeja o caja para que puedan colocarlo ahí adentro.
Recuerden
que el modelado de la actividad es indispensable para el niño y que ellos lo
harán de la manera de cómo lo perciben, es importante darles un tiempo debido, que su ritmo es diferente, de felicitarlos por cada cosa que logran hacerlo
por sí mismo, esto los hará niños más seguros y orgullosos de sí mismo.

